3.7.06

Respeto por el asombro

Una de las notas que caracterizan a los niños pequeños es la capacidad de asombro. Que les permite disfrutar de los aprendizajes, entusiasmarse con lo más insignificante y descubrir y conquistar el mundo a partir de lo que tienen al alcance de la mano.
Muchas veces los adultos no caemos en la cuenta de lo importante que es esto para el desarrollo sano y el bienestar de las criaturas. Y boicoteamos ese impulso epistemofílico con respuestas desinteresadas a sus preguntas o menosprecio de sus descubrimientos. Incluso con burla de su ingenuidad.
Lo cual mata su iniciativa de conocimiento pero especialmente su aprecio por las cosas y el mundo, su asombro que motoriza y motiva cualquier aprendizaje.
Ultimamente tuve oportunidad de observar gente que subestima los razonamientos de los chicos y se ríe de ellos. Los toma como objeto de chiste.
El niño, ser vulnerable por naturaleza, necesita respeto y cuidado para crecer bien.
Y si su inteligencia resulta insultada, bueno, ya se encargará de sabotearla.

(Y se preocuparán esos padres por que no tiene buen rendimiento en la escuela, si son chicos inteligentes...)

2 comentarios:

Elenilla dijo...

A mi me encanta mirar las cosas desde los ojitos de asombro de Laura, parece todo nuevo y hay veces que incluso me hace mas ilusion a mi que a ella. Pero reconozco que hay dias malos en que no me apetece seguirle el juego y mostrar entusiasmo por sus cosas.
Supongo que eso es parte del aprendizaje de los niños: los padres no son perfectos y tienen dias malos en los que no se puede abusar demasiado de su paciencia.
Besitos

Carmen dijo...

Yo intento seguirle el "juego" y poner cara de asombro, explicarle algo si hay que hacerlo, aunque no siempre lo haga, lo que si intento es no reirme de él. A veces es bastante difícil pero creo, como tú, que su autoestima es muy importante. Por ahora si algo le sobra a mi hijo es autoestima.