22.3.07

Tres- ejercicios de madres- tres

Navegando por los blogs uno se encuentra con gente fascinante. De la que, por lo menos yo, tengo mucho que aprender.
Recopilé tres ejercicios de tres mujeres-mamás. Ejercicios para el corazón y para la cabeza.

El primero lo encontré en el blog de mi muy querida mumimamá.
El ejercicio de listar, para nuestros hijos, nuestras limitaciones. Hace bien sincerarse. Siempre.

El segundo en un blog que conocí recientemente.
El ejercicio de ver las cosas buenas que logran sacar de nosotros nuestros hijos. Capacidades y oportunidades que gracias a ellos pasaron de la potencia al acto.

Tercer ejercicio. (Aunque ella misma está pensando en no hacerlo más)
Confiar en los amigo/as, abrirse. Dejarse acompañar. Y saber que una no es la única a la que le pasan las cosas que uno sufre.

Gracias a las tres.

5 comentarios:

cone dijo...

mariana, justo venia aca a decirte que para nada me intimo tus comentarios. SOS BIENVENIDA en mi blog, siempre y cuando quieras. Como bien dije no estoy pasando mi mejor momento. Pero te espero siempre. besos grandes.

Mariana dijo...

Bueno, me alegro mucho que sea así. Cariños.

Paula dijo...

Que buenos ejercicios que buenos!
Gracias!
Las 2 ultimas no las conozco pero me da una penita que Maru no escriba con mas continuidad, cuando lo hace le sale barbaro!

Mamac. dijo...

Que buena idea, jamás se me habría ocurrido hacer ese tipo de ejercicios de manera conciente. Gran aporte Mariana, gracias.

JENNY dijo...

Mis hijos han visto mis lágrimas y mis limitaciones más de una vez, me conocen y creo que me comprenden... Saben que mamá todo lo puede, pero no es infalible... Hablo mucho con ellos cuando me siento mal y de mis frustraciones. Los invito a que hagan lo mismo cuando no se sienten bien.

Mi hijo mayor me ha enseñado su tenacidad, es muy consecuente y responsable... quizás mucho más de lo que yo fui a su edad. Nunca ha necesitado un despertador, más bien él es el que muchas veces me despierta. Mi hijo del medio me enseña que no hay que darse por vencido, su alegría por las cosas simples, su humildad. Y mi niña pequeña ha devuelto en mi sonrisas llenas de ternura, nos hace reir en familia y dejamos la tele de un lado para ver las gracais que nos hace a todos.

Coonfío en todo el mundo y eso no es bueno muchas veces. Pero cuando se nace barrigón ni que lo fajen de chiquito... Unos nacen para martillo y otros para clavo...

Besitos para F y otro para tí!