22.6.08

El paraiso de la infancia 1

Este es el primero de una serie de posts que tienen como tema la infancia. Quiero poner en palabras cositas que me vienen rondando al respecto.

En esta serie incluiremos también lo menos idílico y lo más dificultoso de esta etapa de la vida. Pero hoy quiero destacar, para empezar, lo lindo, lo positivo de este momento vital.

El otro día mi hijo mayor (cuatro años y siete meses) me dice: "A mi me gustaría ser bebé de nuevo". Indudablemente motivado por la visión de su hermanita de tres meses, que recibe mimos y atención -toda la que se puede-. Pero también creo que encierra un significado profundo. El enunciado me hizo pensar en lo que idealizamos la vida del bebé, pero también en todo lo que tiene de "ideal".

Y si, los bebés tienen ciertos atributos que pueden ser dignos de la más sana envidia:

-Su placidez, su capacidad de alegrarse y de disfrutar con mínimas cosas.
-La (no siempre, pero frecuentemente presente) disposición de los cuidadores para satisfacer sus necesidades.
-La confianza y apertura a la gente y al mundo. Que los hace ponerse en manos de los demás y disfrutar de ello. (Me dirán: no les queda otra. Vale. Pero no me digan que no estaría bueno, no andar desconfiando y calculando tanto.)
-La intacta coherencia (que lamentablemente dura poco) entre deseo y necesidad. (Que tantos años de terapia nos cuesta recuperar.)
-La simpatía casi unánime que despiertan, a pesar de bebear, vomitar, hacer caca y gritar con frecuencia. Da a pensar que tienen un encanto, un "no sé qué" que hace a sus interlocutores olvidar esos detalles molestos y quererlos incondicionalmente.
-La evocación cuasi automática que provocan: al futuro, la esperanza y la vida. Pone a la mayoría de la gente de buen humor y predispone a un clima agradable.
-Las novedades y cambios que traen a padres, hermanos y familia y amigos. Renuevan, remueven y revolucionan en el mejor sentido de éstas palabras.
-Creo que lo más importante que pasa con ellos es que saben sacar lo mejor de uno. Y eso te hace sentir bien. A pesar de la exigencia y el cansancio. Cuando se tiene un bebé se está impelido a ser buena gente (aunque sea por obligación). Si tiene hambre alimentarlo, si está cansado ayudarlo a descansar, si está aburrido entretenerlo, si le duele algo, ayudar a su alivio.
-Te hacen creer de nuevo en los milagros que nos rodean. El de la vida, el del nacimiento, el de la lactancia, el de la paternidad, el de la capacidad de cambio, el del amor.

Seguramente a uds. se les ocurrirán muchas otras cosas. (Se aceptan más ítems en la lista)
Ya vendrán temas más escabrosos, pero quise inaugurar con lo más positivo.

4 comentarios:

Viole dijo...

siempre tan dulce, y justos tus post!!! bellos! yo creo que ser bebé no debe ser tan lindo como uno se imagina, debe ser angustioso también...extrañar la panza, no tener la misma movilidad que adentro del útero, sentir hambre, miedo, cólicos...pero asi es la vida, y mucho amor y brazos, y uoa y teta y hermanos (como F) es tannn reparados y acojedor!!!!
(hongos tratados con de todo, para que se vayan rápido!!!) besos!!!!

Jime... dijo...

Que lindo post!
Y espero con ganas los que vienen!

Estuve pensando que agregar... pero creo q lo dijiste todo. Una cosa q se me ocurrio pero q no se muy bien si viene al caso o al menos no se como explicarla, a ver: Yo suelo mirarlos de una manera, a mi me atraviesan ciertas emociones y sensaciones que no me pasa con otras personas, es una sensacion que me llena, que me enorgullece, que me transporta a un lugar de paz y confianza, y desde ahí solo los contemplo y eso me alcanza, respirar y contemplarlos por esos infinitos segundos y de repente es como si ellos lo sintieran y se dan vuelta y te miran a los ojos y vienen y te abrazan (ahora de grandes, de bebes te miran o te dicen ajos)... osea, yo se lo que siento cuando los contemplo así, pero no se qe sentiran ellos... se me hace que lo mismo que uno. Y en fin, me parece que sentir que nos miran con tanto amor y alguien es feliz y pleno con solo mirarnos debe ser una sensacion muy muy linda.

Besos y espero se entienda jejeje

Laura dijo...

Qué hermoso post! Yo miro a mi bebé y se me llenan los ojos de lágrimas. No sé, de sonreír tanto es... A mí me admira la mirada de los bebés, esa mirada simple, que no te dicen nada y dicen tanto, que se sostiene sin hablar. Nunca nadie después nos mira de esa manera como nos miran nuestros bebés.

Alejandra dijo...

Todos fuimos bebés y lo somos en alguna parte que recuerda... si atendiéramos más a los bebés y esas cosas que son y nos enseñan de nuestra condición humana... las cosas serían diferentes, lo lindo es que podemos aportar a cambiar el mundo concentrándonos precisamente en estas cosas... al menos eso creo...
Cariños miles