4.8.07

El robot y el pollito

Cada tanto sucumbimos a una salida fácil. Empezamos el día visitando a mi mamá, que se recupera de una operación de rodilla. Habíamos acompañado a Juan-mi esposo- a donar sangre, después iría a ver a su abuela a la unidad coronaria de un sanatorio en Belgrano y decidimos que sería mejor que Francisco no participara de esa visita. Así que hicimos tiempo en el restaurante de comidas rápidas más cercano.
El juguete de la comida para niños le gustó a Francisco. Un robot bastante fulero, por cierto. Lo compramos y jugó por un buen rato con el bicho ese.Yo lo contemplaba un poco apenada. A los tristes pensamientos sobre la situación de la abuela de mi esposo se sumaba una escena poco feliz. El muñeco ese tirando espadazos-en realidad especie de pistola de caño largo- (por ahora el único arma que conoce mi hijo son las espadas), y mi hijo preguntando sobre la relación entre la valentía y la maldad. Ah! Porque el robot tiene una cara de malo terrible.
En fin...después de un rato Juan nos encontró allí, sació su hambre con alguna cosilla y seguimos viaje.
A la salida había un señor vendedor que en pleno Cabildo ostentaba unos tiernos pollitos mecánicos. Francisco quedó encantado con ellos, aunque no los pidió. Pero yo, solo para brindar un antídoto contra el robot con cara de malo, le ofrecí regalárselo. Él, chocho.
Ya en el auto declaró que en casa jugaría "el juego del robot y el pollito". Dicho y echo. Hacer un rato nomás el pollito torturaba a picotazos al coso ese, que huía despavorido del tierno animalito. Nada...me reconfortó.
Si sirvió esta dramática melange de juguetes para que mi hijo supiera que los valientes pueden temer y animarse a hacer algo noble, bien vale el vértigo.

4 comentarios:

Turca dijo...

Me hiciste emocionar...
Beso!

Isa dijo...

Qué mono...

Erika. dijo...

Me hiciste emocionar muchisimo con este relato y el de la lactancia es que me senti tan identificada... F es tan tierno que me lo quiero comer...

Como va la barriguita?

Besitos.

A dijo...

bien vale! como siempre F. nos hace ver un lado increiblemente positivo! un gusto leer sobre sus anecdotas! me encanta mal!
Besos y abrazos!
Como te seguis sintiendo! tambien queremos saber de vos y el bebucho!
Ale